La ausencia de la revolución cultural permanente y que debemos hacer

Desde hace varios años (en realidad desde que el proceso de cambio ingreso a transformar Bolivia) se ha hablado mucho sobre el tema de los nuevos liderazgos y el recambio en los viejos políticos, denotando un determinado resentimiento en algunos militantes que piden de manera torpe el aislamiento de personas que son asociadas a círculos de “Evo Morales”, creo personalmente que es importante hacer una análisis de la situación que va desarrollándose sobre la afirmación que realizan ciertos sectores que dicen ser afines al MAS, esto contrastando con algo que había analizado tiempo atrás Alvaro Garcia Linera en su libro las Vías Abiertas de América Latina con lo referente a la Revolución cultural permanente .

Alvaro Garcia Linera manifestaba que uno de los principales problemas al asumir el gobierno en el año 20005 fue que se perdieron grandes cuadros formados a nivel político, pero… ¿Por qué sucedió esto?, pues nos daba una explicación razonable, porque después de más de 20 años de neoliberalismo, los dirigentes de base que tenían una formación férrea basada en años de resistencia al modelo neoliberal dejaron de ser parte de las bases y pasaron a formar parte de las filas de la administración publica, para así reconstruir el daño dejado por 20 años de neoliberalismo y muchos más años de dictadura militar, convirtiendo en hechos lo que durante todos los años de resistencia habían enseñado a sus bases, la lucha por un país más justo y sobretodo soberano.

EL problema es que cuando estos compañeros dejaron de lado sus funciones de dirigentes de base, abandonaron los espacios de formación que ellos guiaban y ocupaban con la finalidad de dar continuidad a una ideología de lucha para los humildes y lista para afrontar crisis como la del #GolpeDeEstadoEnBolivia del año 2019.

Acá, lo que se debe hacer es una autocrítica, no únicamente al aparato estatal (que pese a que no es su función, debió impulsar mucho más la formación política) sino a los mismo movimientos sociales, durante 14 años, al margen de los pliegos petitorios (que son justos) debió haberse realizado una formación política en coordinación con el aparato estatal(ya que ahí estaban los cuadros que mencione al inicio del articulo) puesto que habían las condiciones para realizar formación de nuevos líderes y dirigentes.

Hoy, luego de 14 años y después de sobrevivir la #DictaduraEnBolivia de #JeanineAñez y su pandilla vemos que una vez más los pocos referentes externos y nuevos que teníamos de analistas y potenciales compañeros formados, han sido absorbidos una vez más por el aparato estatal, este es el caso de Jorge Richter, lo cual nos arrebató al único analista que dio una versión real a lo que el cartel de la mentira y sus analistas nos daban durante finales del 2019 hasta noviembre del 2020.

Es imperante impulsar y cuestionar (de forma sana) a los movimientos sociales y sobre todo a las Juventudes del Instrumento, sobre el rol que están desempeñando en este nuevo periodo democrático, está bien, es correcto y están en todo su derecho de exigir que no regresen círculos que según ellos hacen daño o hicieron daño al proceso (cosa que no comparto como lo dije en otro artículo: Retornos, balances y esperanzas ), pero para poder exigir es necesario que ellos mismos empiecen a promover compañeros formados ideológicamente, porque lamentablemente de los 2 compañeros líderes que dejo la #DictaduraEnBolivia solo uno se mantuvo firme (Andrónico Rodríguez) y la otra se pasó a otro partido por ambiciones personales. Si se va exigir nuevos actores, estos deben hacer méritos para poder asumir el estado con una ideología y formación firme, para que así no caigamos en el mismo error de la derecha fascista de proclamar mamarrachos fascistas que entran al palacio con la biblia, sin si quiera tener una leve idea de lo que es el pueblo y de lo que consiste la lucha por el pueblo y sobre todo lo que es el proceso de cambio, proceso que fue forjado (con aciertos y errores) por compañeros que hoy desean alejar y peor aún sin tener reemplazos idóneos para hacer resistencia a un nuevo periodo de luchas, en el cual vemos que la derecha se ha re articulado.

Juventudes debe impulsar que los compañeros que aspiran a ser líderes produzcan elaboren artículos, salgan a la prensa, radio, televisión, con firmeza, ideología y sobretodo bien informados, para no ser blanco de ataque de los sicarios de la comunicación, en esta tarea, es deber de TODOS: aparato estatal, movimientos sociales, colectivos urbanos, etc. promover lo que estos compañeros o compañeras produzcan para impulsar los nuevos liderazgos con formación político ideológica. Saludos y jamás olviden como decía Fidel (y que lo llevo diciendo desde hace ya varios artículos): “Los tiempos que se avecinan son más duros, por lo que hay que acompañar a la generación histórica dirigiendo este combate, pues mañana cuando no estén con nosotros, la patria que vamos a dejar tiene que ser sólida, sin desorden, sin indisciplinas, sin corrupción. ¡Ese es el reto!”

Relacionado